jueves, 5 de abril de 2012

CORRESPONSABILIDAD


Hola Blas, ¿quieres saber qué pienso sobre la corresponsabilidad?, yo no sé en tu mundo canino cómo está la cosa, pero los humanos en cuestión de Igualdad presumimos de nuestra condición racional y nos justificamos con nuestra condición animal. Sí, no es fácilmente digerible, a pesar de que llevamos siglos de educación en valores, por eso, aunque hay muchos palillos que tocar referente a la corresponsabilidad, a continuación quiero dar mi particular opinión desde el punto de vista cultural e ideológico pues creo que se debe incidir en ello para abordar así la Igualdad de Oportunidades:

Si el hogar es un proyecto común que incluye la casa, el cuidado de las hijas e hijos, si hubiera; y las aportaciones económicas, en su caso, también es de justicia compartir el tiempo dedicado al ocio, de modo que haya un reparto equitativo.

Pero atendiendo a esto último, hay que decir que existe una diferencia muy significativa entre el que disfrutan unas y otros. La causa desde el punto de vista cultural está en que todas y todos hemos sido socializados con patrones del Sistema Patriarcal que sitúa al varón en la esfera de lo público y a la mujer en la de lo privado, fraguándose así, una desigualdad absoluta ya que con esto se propicia la posición del varón en la cúspide del poder, al tiempo que todo lo asociado con lo femenino (incluido el trabajo doméstico) adquiere una consideración inferior y más devaluada.

Desde hace ya unas cuantas décadas, las mujeres han salido a tomar parte en el mercado de trabajo fuera del hogar con no pocas limitaciones y trabas, sobre todo a falta de conciencia social, pues hubo un tiempo en el que, por el hecho de desempeñar profesiones al margen de "SUS LABORES", se les llegó a acusar de desplazar del trabajo a los hombres. Con lo que se generaba rivalidad entre sexos y más dosis de misoginia colectiva. (ahora nos parece cavernícola esta postura, casi superada).

No obstante hay una reticencia en la práctica de trabajos domésticos por parte de los varones, que no ha generado un equilibrio de fuera hacia dentro, en sentido opuesto al efectuado por las mujeres. Esta dificultad se da muchas veces por interés y comodidad en alianza con la ideología patriarcal que te apunta como la espada de Damocles.

Pero, como dijimos anteriormente, las mujeres también han recibido los imperativos del Patriarcado socializador y la resistencia al cambio, con lo cual tiene que compatibilizar con una doble jornada laboral interminable, para aumentar aún más la diferencia que se ve reflejada, primero en la toma de responsabilidades y, después, en la falta de ocio y tiempo libre, además de todo lo relativo a la consideración social, cultural, poder adquisitivo, realización personal, etc., que hacen del sexo, en este contexto, una variable, a todas luces, diferenciadora.


¿Te ha quedado claro, Blas?. En ese caso, ya sólo me resta ilustrarlo con esta "divertida" viñeta. Pero para saber algo más debemos leer los comentarios de las otras compañeras y compañeros.

Ahora ahueca el ala y vete a tu cama que mañana es día de escuela... Aunque, pensándolo bien, ¿te das cuenta de que vives como un auténtico Marajá?. ¡Ay va! No había reparado en ello hasta ahora... Ve aprendiendo a hacer más cosas porque voy a tener que negociar contigo un reparto igualitario del tiempo de siesta.

Pero en qué buena hora se acuñó la expresión de "llevar una vida de perrros". Ya la quisiera para mí.

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